jueves, 12 de agosto de 2010

3.

El primer día, la señora de la casa (que se llama Khris) en la que me alojo se muestra muy amable y propicia a ayudarnos. Así que nos lleva en su coche, en cuya parte baja del maletero vemos esto:
Y otro día, a propósito de los problemas que tiene la Red Line los weekends (se suele suspender entre las paradas Kendall MIT y Park Street. El tren cruza el Charles Bridge, y parece ser que las infraestructuras ferroviarias no se hallan en buen estado), nos soltó una soflama demócrata a favor de las taxas. Criticaba que los republicanos se opusieran a subir los impuestos. Ella cree que la única forma de solucionar problemas es a través del gobierno. Aunque, por otro lado, su manera de actuar y, creo yo, de pensar, está más cerca de la derecha liberal española. En fin, que me parece que se llevaría muy bien con Esperanza Aguirre. ¡Juas!
–Ya llevo aquí casi dos semanas. Y una de las cosas que más me llama la atención es la enorme diversidad cultural. Sí, ya sé que no estoy diciendo nada nuevo, pero es que es verdad. América es esto:
 Bueno, ahora también es esto:

–Los primeros días en Boston, como ya he dicho, estuvieron llenos de sensaciones, quizás demasiadas sensaciones. Todas buenísimas, pero sin tiempo para sentirlas en su totalidad. Sin embargo, cuando llevaba dos días aquí, y segúía sin mi maleta; cuando niqui que llevaba se estaba convirtiendo en una segunda piel, paseando por Quincy Market (es un lugar lleno de tiendas y pequeños restaurantes de comida oriental, principalmente) 
 
me encontré con los amish.
Ésta fue una de las más agradables sorpresas que podía llevarme. Los amish existen, no son sólo un producto de Hollywood (Único Testigo), y viven en los alrededores de Boston. Los amish siempre me han parecido un grupo raro, porque lo es en este mundo, y a la vez increíblemente interesante: no aceptan el progreso porque la Biblia no lo reconoce. Sin embargo, no tienen problemas en coexistir con ello. Raro, muy raro que no quieran destruirlo todo. Pero así es.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se te ve feliz!!!!
oye, el niki lo puedes lavar por la noche... es que en las fotos cada vez adopta más tu forma.
¿te llegó la maleta? estamos a día 15, eso espero.
No dejes de contarnos de allí.

Francisco Cambronero dijo...

Sí, la verdad es que soy muy feliz (dentro de lo que cabe). La maleta llegó el día 3 a las 23:45 horas, pero llegó. :)